Abstract
El carácter fundamentalmente probabilista de la teoría cuántica cuestionó el realismo
como filosofía básica de la ciencia, si bien ciertas interpretaciones instrumentalistas
podrían no amenazar por sí solas la existencia de un mundo exterior e independiente
de nuestra conciencia. La falta de un valor definido para tales magnitudes antes de la
medición alentó la suposición de que tales valores “no existen” antes de la medida. Una
reinterpretación de nuestras ideas sobre las magnitudes físicas, considerándolas formalmente representadas por conjuntos de valores en lugar de valores numéricos concretos,
ayudaría a disipar toda sombra de irrealidad física.