Abstract
Es imperativo reconocer la existencia de una matriz colonial predominante en la historia del arte en América Latina y de mostrar, al mismo tiempo, que ella es superable y de hecho se viene superando en algunas prácticas artísticas alternativas decoloniales, como son los casos de la fotografía de Maruch Santiz en México y el trabajo plástico de Herbert Rodríguez en Perú. Dos propuestas que desde su hacer artístico visibilizan, critican e intentan modificar la matriz colonial reinante en la mayoría de las prácticas artísticas. Maruch Santiz, por medio de la fotografía reconoce y le da lugar prioritario a los saberes locales, por ejemplo, el conocimiento herbolario que las mujeres de los pueblos mayas continúan preservando. Herbert Rodríguez logra mostrar, a través de las artes plásticas, cómo en su país, Perú, los museos son instituciones que perpetúan el racismo.